Enfermedades

El humo del tabaco del los adultos aumenta los riesgos de los pequeños

Los hijos de las madres que fuman en la habitación donde se encuentra los pequeños tienen mayor riesgo de ser hospitalizados por una infección respiratoria durante su primer año de vida que los hijos de las madres que se va a fumar a otra habitación

Un equipo de investigadores de la Universidad de Tasmania en Australia, dirigidos por el Dr. LeighBlizzard ha publicado un reciente estudio en el que se demuestra que las madres que no pueden dejar de fumar, al menos deberían hacerlo fuera de la habitación de sus hijos, con objeto de protegerles de los peligros del tabaquismo pasivo.

“La mejor opción y la más segura es no fumar” afirma el Dr. Blizzard, “pero si no se puede dejar de fumar, nunca habría que fumar en la misma habitación en la que se encuentra el niño”. Y es especialmente importante no fumar mientras se cambia los pañales o se baña o se amamanta al niño, así como cada vez que se esté cerca de él o con él en brazos.

Desde hace tiempo los expertos saben que el tabaquismo pasivo de los niños les produce un aumento del riesgo de problemas respiratorios, entre ellos neumonías, deterioro de la función pulmonar y asma. Y estudios anteriores han sugerido que la distancia entre el niño y el humo del cigarrillo sí que importa, ya que los niños cuyos padres fuman en otra habitación tienen unos niveles urinarios más bajos de cotinina, un subproducto de la nicotina.

Con objeto de comprobar los efectos sobre los síntomas de los niños de la cercanía al humo del cigarrillo, el equipo del Dr. Blizzard siguió el desarrollo de 4.486 recién nacidos hasta que cumplieron los 12 meses de edad. Durante las primeras semanas de vida, los investigadores encuestaron a las madres acerca de sus hábitos tabáquicos, tanto durante el embarazo, como tras el parto. A los 12 meses, los investigadores registraron las historias médicas hospitalarias para determinar cuántos niños eran hospitalizados como resultado de infecciones respiratorias.

Durante sus primeros 12 meses de vida, aproximadamente el 8% de los niños incluidos en el estudio fueron hospitalizados por una infección respiratoria, como neumonía, bronquitis o un caso de gripe acompañado de problemas respiratorios. Los investigadores descubrieron que los niños cuyas madres fumaban en su proximidad tenían el mayor riesgo de de estas y otras infecciones respiratorias. En concreto, estos niños tenían un riesgo del 56% mayor de ser hospitalizados que los hijos de madres que no fumaban en la habitación donde se encontraban los niños.

Fumar mientras se cambia, baña o alimenta al niño aumentó las probabilidades de hospitalización por infección respiratoria entre un 73% y un 95%. El 72% de las madres fumadoras afirmaron que normalmente, o en ocasiones, fumaban en la misma habitación en la que se encontraba su hijo.

FUENTE: American Journal of Public Health 2003;93:482-488.

Imprimir el artículo