Enfermedades

Tratamiento de la hepatitis C

Actualmente existen tratamientos médicos para la hepatitis C, aunque lamentablemente no son útiles para todos los pacientes. Solamente tras tener en cuenta varios factores individuales y víricos se puede emplear el tratamiento en pacientes seleccionados

El objetivo del tratamiento de la hepatitis C es triple:
- eliminar (aclarar) todos los virus de la hepatitis C del cuerpo del paciente,
- detener o retrasar la lesión del hígado
- mejorar el estado del paciente

Sin embargo, en la mayoría de casos no se alcanzan los tres objetivos.

Los fármacos autorizados para el tratamiento de la hepatitis C son:
- Monoterapia con interferón, de acción corta o de acción prolongada (interferón pegilado)
- Terapia combinada de interferón más ribavirina, un fármaco antivírico.

Interferón


El interferón es una proteína producida por el organismo para luchar contra las infecciones. El interferón administrado como tratamiento aumenta la cantidad de interferón en el organismo para luchar contra el virus de la hepatitis C. El interferón solamente puede administrarse en forma de inyección.

Hay dos tipos de interferón para el tratamiento de la hepatitis C, el interferón estándar y el interferón pegilado. El empleo de uno u otro depende de diferentes factores: cantidad de virus en la sangre (lo que se denomina carga viral), tipo de VHC (o genotipo)..

- El interferón estándar se administra en tres inyecciones semanales. Se viene empleando desde hace varios años y cada inyección aporta 3 millones de unidades del fármaco
- El interferón pegilado (o de acción prolongada) se administra en una única inyección semanal. Es una formulación más moderna que proporciona mejores resultados en algunos pacientes, aunque en algunos casos los efectos secundarios son más intensos.

Ribavirina

La ribavirina es fármaco activo frente a varios virus. Por sí misma no es activa frente al VHC. Se administra en forma de cápsula

Terapia combinada

So se toman conjuntamente el interferón y la ribavirina, ambos fármacos actúan mucho mejor. En la actualidad es el mejor tratamiento de la hepatitis C. En el 30-50% de los pacientes que toman la terapia combinada desaparecen todos los virus de su cuerpo. En algunos pacientes la terapia combinada con interferón pegilado proporciona mejores resultados que con interferón estándar, mientras que en otros pacientes la respuesta al tratamiento es la misma.

Efectividad del tratamiento

Mediante el análisis de distintas muestras de sangre tomadas antes, durante y después del tratamiento se puede valorar la efectividad del tratamiento. La efectividad del tratamiento suele medirse en niveles de respuesta. Son las siguientes:

- Respuesta completa
. El tratamiento ha funcionado mientras se estaban tomando los medicamentos y parece seguir actuando tras la interrupción de la medicación.
- No respuesta. El tratamiento de la hepatitis C no actúa igual en todo el mundo; en algunas personas funciona mejor que en otras. La no respuesta significa que ha funcionado menos de lo que se esperaba. Hay varios tipos de no respuesta:
- Respuesta transitoria. El tratamiento solo ha funcionado mientras se estaba tomando. Cuando se interrumpe el tratamiento, la hepatitis C vuelve a ser activa.
- Respuesta interrumpida. El tratamiento parecía funcionar bien al principio, pero después deja de hacerlo.
- Respuesta parcial. El tratamiento parece funcionar un poco, pero nunca lo hace completamente.

Efectos secundarios del tratamiento

Los efectos secundarios son cosas que pasan en el organismo a causa del tratamiento. Algunos efectos secundarios son graves, otros son leves, y otros incluso pasan desapercibidos, aunque pueden ponerse de manifiesto por medio de pruebas de laboratorio o de la exploración física.

La presencia de efectos secundarios no implica necesariamente la interrupción del tratamiento. Algunos desaparecen por sí mismos; otros pueden ser tratados por el médico. Lo que no hay que hacer nunca es interrumpir el tratamiento a causa de la aparición de efectos secundarios, antes de haberlo consultado con el médico.

Recomendaciones para el mejor funcionamiento posible del tratamiento

La mejor manera de ayudar a la buena función del tratamiento es seguir todas las recomendaciones del médico. He aquí algunas otras sugerencias:

- Cuidar de uno mismo. Comer bien, beber 8 a 10 vasos de agua cada día, dormir toda la noche.
- Informarse acerca del tratamiento de la hepatitis C. Conocer los riesgos y las precauciones especiales, como el empleo de dos métodos anticonceptivos mientras se está tomando ribavirina y hasta seis meses después de finalizado el tratamiento.
- Seguir todas las instrucciones del médico con respecto a la administración de los fármacos
- Acudir a todas las visitas con el médico. Si se tiene que anular alguna visita, concertar una nueva lo antes posible.
- Llevar escrito el nombre y el teléfono del médico, en todo momento y lugar
- Apuntarse los nombres y dosis de los medicamentos que se están tomando, y llevar esta información en todo momento y lugar.
- Consultar con el médico antes de empezar a tomar cualquier otro medicamento, incluidas vitaminas, suplementos, fitoterápicos, medicamentos con y sin receta.

Imprimir el artículo