Enfermedades

Nuevas vías en la lucha contra las enfermedades infecciosas

Investigadores de la Universidad de California han demostrado que bloquear una proteína vital para el sistema inmunitario ayuda al organismo a luchar contra las enfermedades infecciosas. Este descubrimiento podría permitir en un futuro el desarrollo de nuevas vías de tratamiento contra infecciones virales como el SIDA o la hepatitis C.

Las proteínas Interferon TNF-1
Las proteínas del tipo Interferón tipo 1 (IFN-1) son liberadas por las células del sistema inmunitario en respuesta a ataques de patógenos. Cuando las células detectan la presencia de virus, producen ITF-1, las cuales activan el sistema inmunitario, “haciendo sonar la alarma” para informar a las células cercanas. Las IFN-1 vienen a ser como el vigía que da la alarma ante la llegada de los invasores. De ahí que hasta ahora se hayan considerado beneficiosas, pues estimulan las defensas contra los virus y por tanto ayudan a controlar las enfermedades infecciosas, impidiendo que se extiendan sin control por el organismo. No obstante, la emisión crónica de IFN-1 resulta perjudicial, pues está asociada a diversas patologías del sistema inmunitario. De ahí que investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) se planteasen si bloqueando la producción de esta proteína podría ser beneficioso para el sistema inmunitario.

Para poner a prueba esta teoría, los científicos inyectaron a ratones de laboratorio previamente infectados de coriomeningitis linfocítica, una patología viral crónica, un anticuerpo que bloqueaba temporalmente la actividad de IFN-1. Para su sorpresa, los investigadores vieron que esto reforzaba la capacidad del organismo de combatir la infección, además de revertir diversos problemas del sistema inmunitario provocados por infecciones crónicas, como por ejemplo el aumento de proteínas que suprimen la respuesta inmunitaria, activación constante del sistema inmunitario (como ocurre en alergias) o problemas de los tejidos linfáticos.

¿Nuevas terapias?
Los científicos afirmaron que los resultados del experimento “eran completamente ilógicos”: después de bloquear un elemento crítico para el control de la infección, en lugar de desactivar el sistema inmunitario, lo que se consiguió fue reforzarlo. Por el contrario, la desactivación temporal de TNF-1 resulto beneficiosa. Los investigadores sospechan que desactivar temporalmente TNF-1 viene a ser como “reiniciar el sistema”, lo que le da tiempo al sistema inmunitario para “reorganizarse” para hacer frente a la infección.

A largo plazo, este nuevo mecanismo podría llegar a abrir nuevas vías para desarrollar terapias contra patologías virales como el SIDA o la hepatitis C, aunque antes será necesario determinar si la actividad crónica de IFN-1 también tiene efectos perjudiciales sobre la lucha del sistema inmunitario contra el SIDA o la hepatitis C. El siguiente paso de los autores del estudio será investigar cómo mantener la actividad de IFN-1 contra el virus pero al mismo tiempo bloquear el efecto negativo de la actividad crónica de IFN-1 sobre el sistema inmunitario.

Los resultados del estudio han sido publicados hoy 12 de abril en la revista Science.
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